Dimensiones y pautas

Dimensiones procesuales

Este proyecto se apoya en tres dimensiones procesuales que son:
1.         La espiritualidad como raíz del desarrollo humano integral.
El objetivo de esta dimensión es el de brindar elementos de cimentación y soporte para la edificación constante y trasparente de la identidad personal, dando sentido a la vida, buscando que ella sea, transformadora, liberadora y propositiva en la esperanza, del saber amar en la confianza.
2.         La inteligencia emocional como tronco del desarrollo humano integral.
El objetivo de esta dimensión es el de conocer y reconocer, los caracteres emocionales para obtener un equilibrio dinámico responsable de la persona, en el manejo de las relaciones humanas en todas sus múltiples dimensiones, prestando atención a la propia motivación, para desarrollar con respeto la fraternidad.
3.         La vivencia comunitaria como rama y follaje del desarrollo humano integral.
El objetivo de esta dimensión es el de incentivar el juicio crítico- constructivo, de las realidades que conforman el ámbito comunitario en el arte de enseñar a compartir, para brindar elementos de elección y decisión solidaria, que conlleven al bien común.

Propuesta de pautas para conformar y establecer comunidad.

Primera pauta, escuchar. Conforman comunidad, quienes saben escuchar la voz del líder, quienes saben captar con atención la idea, generada por el deseo, conducida por la palabra pronunciada, doblegando libremente la voluntad a ella, por causa de la inquietud que genera y el asombro al que induce, para seguirla.
Segunda pauta, seguir. Aquí se da desde la voluntad del oyente por la escucha, el paso para reconocer y concretar el camino por el cual se debe avanzar, asumiendo el riesgo y haciendo acopio de las propias emociones frente al reto que se va a contraer, obedeciendo y teniendo disposición al seguimiento, para convivir.
Tercera pauta, convivir. Es estar con el otro, permitiéndole que identificando e identificándolo, integrando los caracteres de forma armoniosa, sobreponiendo las indecisiones y las dudas para afianzar la certeza de la compañía y construir de forma dinámica, con una alta carga de empatía, el plan estratégico a seguir para conseguir la ejecución del propósito que convoca el hecho de convivir, conduciendo por medio del compartir, el empezar a constituir comunidad con una disposición de comprensión.
Cuarta pauta, comprender. Es encontrar justificados los razonamientos y emociones del otro, penetrando y abrazando el propósito, para comprometerse con él, de forma asertiva, dándole un significado categórico y elocuente, conllevando la seguridad y confianza en el entendimiento, para asumirlo.
Quinta pauta, asumir. Es tomar consciencia clara, de apropiación en la vida, de los elementos de identidad común, que van surgiendo en el transcurrir discursivo del acompañamiento fraterno que se ha venido desarrollando en el tiempo, para responsabilizarse concretamente del logro común, dejándose compenetrar en su trasfondo personal por la característica de la idea inicial y por ende de la personalidad del que pronuncia la idea. Esto conduce entonces a enseñar.

Sexta pauta, enseñar. Es transformar y darle sentido a la vida del oyente de la palabra, liberándolo de la ignorancia, dándole herramientas hábiles, para que el sujeto actué virtuosamente y con responsabilidad, manejando sus propias emociones, construyendo un equilibrio dinámico para saber decidir y saber esperar, proponiendo solidariamente el bien común.

No hay comentarios:

Publicar un comentario