Objetivo.
El objetivo de este proyecto es
el de contribuir desde la inquietud por Jesucristo al encuentro vivencial con
El y a su proyecto de Reino, en la experiencia de vida comunitaria, conduciendo
esto, al compromiso social de los discípulos mediante un trabajo evangelizador
orgánico, con un estilo renovado de presencia, aspirando a la santidad, para
responder de manera efectiva a las situaciones de pobreza y desigualdad a
través de del compartir generoso y fraterno de los bienes, pasando de una
mentalidad de lo mío a lo nuestro.
Problema
relevante, núcleo y propósito.
Problema relevante: Deficiente
visibilización de las acciones económicas que inciden en la comunidad
parroquial y otras territorialidades de la Arquidiócesis de Bogotá.
Núcleo problemático:
Debilidad
de la adhesión a Jesucristo y a su proyecto de Reino y a la vivencia
comunitaria que este conduce.
Esto conduce a:
Falta
de presencia activa de la Iglesia en la búsqueda de la justicia social por la
desarticulación de la acción evangelizadora y la falta de renovación de los
animadores de la evangelización.
Propósito de acción:
Encuentro
vivencial con Jesucristo y su proyecto del Reino en la comunidad eclesial.
Esto conduce a:
El
compromiso social de los discípulos mediante un trabajo evangelizador orgánico,
con un estilo renovado de presencia aspirando a la santidad.
Dimensiones
procesuales
Este
proyecto se apoya en tres dimensiones procesuales que
son:
1. La espiritualidad como raíz del
desarrollo humano integral.
El
objetivo de esta dimensión es el de brindar elementos de cimentación y soporte
para la edificación constante y trasparente de la identidad personal, dando
sentido a la vida, buscando que ella sea, transformadora, liberadora y
propositiva en la esperanza, del saber amar en la confianza.
2. La inteligencia emocional como tronco
del desarrollo humano integral.
El
objetivo de esta dimensión es el de conocer y reconocer, los caracteres
emocionales para obtener un equilibrio dinámico responsable de la persona, en
el manejo de las relaciones humanas en todas sus múltiples dimensiones,
prestando atención a la propia motivación, para desarrollar con respeto la
fraternidad.
3. La vivencia comunitaria como rama y
follaje del desarrollo humano integral.
El
objetivo de esta dimensión es el de incentivar el juicio crítico- constructivo,
de las realidades que conforman el ámbito comunitario en el arte de enseñar a
compartir, para brindar elementos de elección y decisión solidaria, que
conlleven al bien común.